Comparsa PARTE I
El documental "Comparsa" tiene un intercambio cultural rico entre su equipo de Estados Unidos y sus protagonistas de Guatemala.
PARTE I: El intercambio cultural de Comparsa
Para leer esta historia en inglés, haga click aquí.
A través del tiempo, los amigos de toda una vida, Vickie Curtis, Doug Anderson, y Anna Hadingham, siempre se han mantenido en contacto sin importar en dónde estén en la vida. Por mucho tiempo, Curtis seguía escuchando sobre la mudanza de Hadingham de Estados Unidos a Guatemala. Hadingham les contaba mucho sobre un movimiento juvenil que estaba en pleno auge en Ciudad Peronia, la cual es una comunidad ubicada en las afueras de Ciudad de Guatemala.
Hadingham estaba trabajando ahí con la organización Peronia Adolescente e hizo amistades en la comunidad, pero su trabajo seguía dando vueltas en la mente de Curtis por una década.
“Yo llevaba escuchando sobre el trabajo en Guatemala por mucho tiempo. Nos habíamos dado cuenta en esa conversación, que el grupo de personas en Guatemala, realmente estaban buscando maneras para tener más atención", dijo Curtis. "Para que su trabajo le llegara a más personas y empoderar más gente joven a encontrar maneras creativas para hacer labores de participación cívica".
Cuando a Curtis le mencionaron esto, ella acababa de terminar de trabajar como escritora en el documental de Netflix llamado "The Social Dilemma", con el cual se ganó un premio Emmy. Mientras trabajaba en esa película, estaba explorando que el tejido social se había destrozado por la tecnología y la explotación económica de las redes sociales.

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Buy HereJusto después de eso, ella estaba en busca de una historia muy específica sobre personas trabajando para reparar a la sociedad frente a la violencia y la explotación que se ha normalizado en muchos lugares alrededor del mundo.
Y ahí fue cuando se prendió el bombillo.
“Nos dimos cuenta que tal vez las personas en Guatemala querrían hacer una película con nosotros. Así fue como Anna y otro buen amigo mío, Doug Anderson, que es mi co-director en este proyecto, y yo, tuvimos la idea para la película de Comparsa", dijo Curtis.
Esto luego comenzó una colaboración continua sumamente exitosa entre los galardonados directores, su amiga de años Hadingham – quien es una productora en “Comparsa” – y la comunidad de Ciudad Peronia. Un intercambio cultural entre los directores y productora estadounidense con la gente Guatemalteca maravillosa de Ciudad Peronia empezó a florecer.
El poder transformador de un documental
Pero antes de irnos profundo en este intercambio cultural y humano, primero debemos entender qué significa el cine documental para Curtis. Su acercamiento a este género cinematográfico viene de una perspectiva un poco menos convencional. Cuando daba clases a estudiantes de colegio, estaba buscando una manera atractiva de construir un curriculum para personas jóvenes que pudiesen explorar sus curiosidades y así construir sus habilidades.
Mientras daba clases, se dio cuenta que el teatro era una gran manera para atraer gente a la historia, literatura y las ciencias sociales. Era una manera diferente para fomentar la participación de estudiantes. Luego, cuando estaba obteniendo su Máster en Bellas Artes con un enfoque en escritura y la elaboración de historias, conoció un cineasta documental en Colorado, lugar dónde vive actualmente.

Ahí fue cuando empezó a notar que el cine documental puede tener una estructura y storytelling más dramatúrgica. Ahí empezó a entender mejor el rol de una película documental con su audiencia.
“El documental es un acercamiento entretenido hacia un mejor entendimiento de la perspectiva de alguien más, a una parte del mundo que nunca has visitado o a un problema del que tal vez no se tiene conocimiento", dijo Curtis. "Y así, pienso que el documental puede abrir una puerta a las personas en profundizar su entendimiento afuera de su experiencia inmediata".
Ahí, encontró un paralelismo con sus intereses originales cuando daba clases a estudiantes de colegio. Curtis empezó a entender el rol del documental como herramienta para crear una narrativa transformadora. Una película con impacto que puede cambiar resultados, las mentes de las personas y la elaboración de políticas. Este impacto también puede abrir las perspectivas de las personas al revelar verdades más profundas.
También puede retar narrativas dominantes y ayudar a expandir las mentes las personas para pensar en las acciones que se necesitan o las políticas que pueden servir mejor a la humanidad. Para crear ese cambio con un documental, Curtis también ha encontrado el arte del oficio. Para realmente conmover a las personas con una historia cautivante fuerte, tomar el enfoque de artista es la clave. Es un oficio y trabajo enfocado en encontrar la belleza y una manera elegante de presentar una idea y una imagen.
Este acercamiento artístico con un impacto extremadamente fuerte está muy presente en "Comparsa". Cuenta la historia de las hermanas Lupe and Lesli Canela Pérez en una manera muy cautivante. Simplemente al ver la película, se nota el acercamiento colaborativo para crear el documental.
La colaboración para una "Comparsa"
Después de que Curtis y Anderson hablaran con Hadingham sobre la idea de hacer la película, viajaron a Guatemala en el 2019 para hacer una sesión de desarrollo y explorar posibles historias ahí.
“Doug, Anna y yo fuimos con un cinematógrafo llamado Sebastian y Anna estaba como: oh, yo creo que van a querer conocer, entrevistar y enfocarse en estas dos mujeres jóvenes Lesli y Lupe porque están surgiendo como líderes emergentes de la organización", dijo Curtis.
Hadingham le dijo a Curtis y Anderson que Lesli y Lupe eran sabias más allá de sus años. Son divertidas, interesantes, tienen muchas habilidades y saben cómo activar a los niños del movimiento juvenil.
En el momento que conocieron a Lesli y Lupe, las mujeres jóvenes estaban muy entusiasmadas por colaborar con ellos. Efectivamente, eran sabias más allá de sus años y era muy divertido trabajar con ellas por su visión de cómo querían compartir su historia. Conocerlas realmente consolidó la convicción de Curtis y Anderson de apostarlo todo para usar su tiempo, esfuerzos y dinero en tratar hacer que "Comparsa" sucediera.
Una película construida sobre relaciones de confianza empezó a crear su camino. Hadingham era el pegamento entre Curtis y Anderson, y Lesli y Lupe. Para Curtis, siempre se sintió como un grupo de amigos reuniéndose para hacer una película. Y para Lesli y Lupe – quienes tienen 25 y 26 años – era más sobre tener una plataforma para compartir su historia con el mundo.
La relación de Lesli y Lupe con Hadingham se remonta a hace 20 años. Cuando eran niñas, vieron una comparsa afuera de su casa en un ocho de marzo. Lesli y Lupe salieron para verla.
“En ese encuentro, vemos a Anna Hadingham. Que ella nos conoce a nosotros desde que teníamos seis y siete años. Entonces, ella es como: ¡Lesli! ¡Lupe! Y nosotras: ¡Anna! Y entonces, empieza, desde ese momento, el encuentro también con Anna", dijo Lesli. "Nos da la oportunidad de conocer a Peronia Adolescente, que es una organización que ya existía en la comunidad, pero que nosotros no conocíamos".
Al día siguiente, Hadingham tenía becas escolares para Lesli y Lupe. Estaban a medio ciclo escolar y no estaba estudiando. Hadingham les dijo que tenían que estudiar porque eran niñas que merecían una educación.
Lesli recordó que sus vidas serían completamente diferentes si no fuera por esa oportunidad. Así que gracias a eso, las hermanas empezaron a unirse a los programas de la organización. Empezaron a tener un acercamiento con el arte mientras se enfrentaban a ciertas barreras sociales.
En ese momento, las hermanas estaban pasando por un momento difícil por los retos que estaban enfrentando.
“En lo personal, he sufrido mucho bullying desde pequeña con el hecho de que mi mamá fuera recicladora en la escuela y nos molestaran y nos dijeran que comíamos de la basura. Éramos basureros. Aparte, siempre todo el tiempo fue como el bullying de la complejidad de que era gorda y muchas cosas así bien terribles", dijo Lesli. "Fue como que una cosa que también nos vulneraba un montón en la comunidad y en el entorno en el que estábamos".
Pero cuando encontraron el arte, esas cosas cambiaron a nivel interno de Lesli y Lupe. Empezaron a aprender sobre los sancos y sin darle mucho pensamiento, dijeron: podemos hacerlo. Se montaron en los sancos. Era su primera vez usándolos y una vez que estaban encima de ellos, nunca se bajaron.

Nunca hubo duda para aprender una nueva habilidad y hobby, lo cual es básicamente el acercamiento de Lesli y Lupe con cualquier reto u obstáculo que enfrentan en la vida.
“Ya nos dieron el cielo, ahora no nos lo quitan", dijo Lesli.
Alcanzar el cielo vino con muchas otras actividades, como explorar el poder del fuego para Lesli. El fuego literal. Es una actividad que ella menciona que no muchas mujeres practican en Guatemala por sus estigma social y los roles de género impuestos por barreras patriarcales.
Pero nuevamente, a Lesli eso no le importó y rompió barreras. Quería experimentar con el fuego y no importaba si se quemaba la cara o el pelo. Ella empezó a practicar sola hasta que pudo tirar su primera llama de fuego llena de poder.

Prendió la llama que venía de su fuego interior, lo cual la mantuvo motivada en Peronia Adolescente por mucho rato como voluntaria. Empezó a participar en procesos de formación y aprendió sobre derechos humanos. Seguía los consejos de su mamá de siempre estar en constante aprendizaje a través de la vida.
En ese proceso de aprendizaje, Lesli y Lupe comenzaron a ser líderes emergentes en su comunidad de Ciudad Peronia con Peronia Adolescente. Eso fue cuando Curtis y Anderson llegaron a Guatemala y les dijeron a las hermanas que iban a ser las protagonistas de "Comparsa". Nunca pasó por las mentes de Lesli y Lupe que estarían en una película documental.
“Nunca pensamos en que vamos a conocer el mundo. En que vamos a compartir nuestra historia. Incluso, eso hablábamos con Lupe en uno de los festivales que estuvimos. Que es como muy fantasioso porque nunca tuvimos la posibilidad o la oportunidad de soñar o decir que vamos a estar fuera de nuestra comunidad. O sea, en otro pueblo, en otro municipio de aquí dónde vivimos", dijo Lesli.
Estas son oportunidades que la vida les dio a través del equipo de "Comparsa", lo cual ha permitido a otras personas verlas. A reflexionar sobre su propio poder y fuego en el mundo para crear un cambio positivo.
Apropiándose de su historia
Y esto está retratado muy claramente en la película gracias al intercambio cultural entre el equipo de la película y Lesli y Lupe. Desde el punto de vista de Lesli, el involucramiento de Hadingham con la comunidad, la organización y la película hizo el proceso mucho más humano y entendible. Fue fundamental y lo hizo más fácil para ellas compartir su historia.
Desde la perspectiva de Curtis, ellos solo querían hacer la película si Lesli y Lupe estaban de acuerdo y querían colaborar directamente con ellos. También incluyeron a la mentora de Lesli y Lupe, Marta Chicoj, quien fundó el movimiento juvenil en los noventas en Ciudad Peronia. Ella esa una colaboradora cercana del equipo del documental y es la productora líder de impacto en el país.

Así que siempre se trató sobre un intercambio cultural en donde el cuido de sus protagonistas es de lo más importante para el equipo.
“También revisábamos cómo estaban el día de filmar. Les preguntábamos todos los días sobre su seguridad y cómo se sentían. Dónde querían ir. De qué querían hablar. Está mucho en sus manos el darle forma a la película", dijo Curtis.
Otro elemento clave para esta colaboración era trabajar con el cinematógrafo guatemalteco Edgar Tuy, quien también es de Ciudad Peronia. Él también era parte del movimiento juvenil y Lesli y Lupe lo conocen desde que eran niñas.
Incluirlo como uno de los cinematógrafos de "Comparsa" hizo que Lesli y Lupe estuviesen tranquilas cuando las filmaban. Estos pequños detalles – que no son tan pequeños – demostraron que el equipo estaba fuertemente trenzado entre sí. Ya que la película fue hecha desde una postura de cuido para Lesli y Lupe – desde un lugar que les permitiera adueñarse de sus historias – fueron incluidas como co-productoras y co-escritoras en la película.

El equipo de "Comparsa" en el detrás de escenas (izquierda) y Doug Anderson con Edgar Tuy (derecha) filmando el documental en Ciudad Peronia, Guatemala. | Foto cortesía de Comparsa Film. | Impulsiva Stories
Eso agregó otra capa a la colaboración porque a Lesli y Lupe les dieron el chance de darle forma a la narrativa basado en su experiencia.
Lesli expresó su agradecimiento al equipo de la película por su interés real en sus realidades; realidades que muchas mujeres y niñas están pasando. Sobre tener la oportunidad de nombrar lo que sentían y lo que habían vivido, realmente definió la historia en sí.
“También atraviesa a una comunidad completa que ha venido silenciada por muchos años. A que es una comunidad llamada zona roja nombrada por la violencia. Por las estructuras. Por las maras y todo esto, pero es una comunidad llamada zona roja por la violencia sexual que habita en ella y que nadie lo ha intencionado", dijo Lesli. "Tener un respaldo extranjero fue mucho más grande para romper esa barrera".
Romper esa barrera también significaba tratar los temas complejos de violencia contra la mujer y los femicidios con mucho cariño, amor y bondad. Lesli y Lupe estaban bien conscientes de que si hablaban sobre estos temas, estaban en riesgo. Así que les dieron la flexibilidad y el empoderamiento de escoger cómo contar su historia y qué entraba en la película.
Eso permitió que la narrativa fluyera de manera más orgánica. También permitió que Lesli y Lupe estuvieran más cómodas con ser ellas mismas en frente de las cámaras. Con compartir sus historias de manera muy cruda y emocional. Sin filtros.
Les permitió hablar libremente sobre sus traumas; experiencias que no sabían que eran una realidad compartida con muchas otras personas y mujeres hasta que participaron en "Comparsa". Al darse cuenta de eso, empezaron a entender que hay muchas personas alrededor del mundo interesadas en transformar la sociedad para bien. En crear diferentes alternativas para que las comunidades se desarrollen. En intentar crear oportunidades para comunidades que no las tienen.

Estos diferentes aprendizajes que Lesli tuvo a través del proceso de "Comparsa" vinieron de las intenciones del equipo de inmortalizar sus historias impresionantes con el cine. Con las intenciones de mostrar dos mujeres poderosas de una manera integral.
Esto reforzó el propósito de Lesli y Lupe de compartir sus historias para que no se repitan. Es parte de su intención, la cual se entrelazó con el poder sanador que brinda el arte. El poder que les permitió a ellas y a "Comparsa" usar el arte como herramienta para hablar sobre temas sociales muy complejos y delicados.
“Para mí el arte es una herramienta, yo siento que sí de transformación, pero también una herramienta para sobrevivir en medio de este mundo. De este caos. De estos sistemas. De estas formas y prácticas sociales que se siguen repitiendo y que siguen teniendo impactos en cada vez que nos movemos", dijo Lesli. "En cada vez que hablamos, respiramos".
Para aprender más sobre el intercambio cultural de "Comparsa" con Vickie Curtis y Lesli Canela Pérez, pueden seguirlas en @comparsafilm, @vickiecur y @rolelaspapas. Estén atentos y atentas la próxima semana para la PARTE II, donde aprenderemos cómo "Comparsa" explora temas sociales complejos Guatemaltecos por medio del arte.
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